BIENVENIDA

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS INDIGENAS DE VENEZUELA(MOPIVE), LES DA LA MAS CORDIAL BIENVENIDA A TODOS LOS USUARIOS Y USUARIAS, QUE VISITEN A NUESTRO PORTAL DE LA INDIANIDAD, EN ELLAS ENCONTRARON ARTICULOS RELEVANTES ESCRITOS POR INDIGENAS Y NO INDIGENAS EN EL MARCO DE LA DEFENSA DE LOS DERECHOS COLECTIVOS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS, ESPERAMOS SU MAYOR SOLARIDAD CON LA CAUSA DE LA INDIANIDAD, EL RESCATE DE NUESTRO ESPACIO VITAL, LA EXCARCELACION DE INDIGENAS, LA ACTIVACION DEL REGISTRO ELECTORAL INDIGENA, LA MAYOR PARTICIPACION EN EL CONCEPTO ESTRATEGICO DEL PROGRESO DE LA NACION Y NUESTRO APORTE AL GENTILICIO VENEZOLANO.



DESDE NUESTRAS TIERRAS ANCESTRALES LOS LIDERES INDIGENAS DE LA NACION INDIGENA VENEZOLANA.

FUNDADOR DEL MOPIVE

FUNDADOR DEL MOPIVE
JOSE ANTONIO URIANA

DECLARACION DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIGENAS

LA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.

Naciones unidas. Ginebra, Suiza, 13 de septiembre de 2007

· La Declaración, adoptada esta tarde en Nueva York después de más de dos décadas de negociaciones entre los Estados Miembro de Naciones Unidas, con la participación de los pueblos indígenas de todo el mundo, se refiere tanto a los derechos individuales como a los colectivos; a los derechos culturales y a la identidad; a los derechos sobre:

· educación, salud, empleo, idioma, entre otros. Prohíbe la discriminación contra los pueblos indígenas y promueve su absoluta y eficaz participación en todos los asuntos que les atañen.

· Asimismo, garantiza el derecho que tienen a ser diferentes y a perseguir

su propia visión sobre el desarrollo económico, social y cultural.

· La Declaración invita explícitamente a que se propicien relaciones armónicas y de cooperación entre los Estados y los pueblos indígenas.

· la Declaración es un triunfo para la justicia y la dignidad humana”.

PENSAMIENTO INDIGENA

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PENSAMIENTO INDÍGENA VENEZOLANO

¡Que hable el Indio!

Los pueblos indígenas no hemos tenido ni voz ni voto durante siglos. Todo el mundo sabe que somos los pueblos dominados. Todo el mundo sabe que nuestras ideas no son las dominantes. Frente a estas verdades tan simples, tenemos que luchar por promover nuestras ideas y perspectivas.[1]

Emancipación mental.

Hay una constante en la producción de] pensamiento venezolano: la dependencia de ideas eurocéntricas. Desde la Colonia rige esa norma: entonces, fueron los tomistas y suarecistas de la Escuela del Tocuyo; después, con Andrés Bello, el empirismo inglés y, con Simón Rodríguez, le tocó el turno a Rousseau y los enciclopedistas. En el siglo XIX, Venezuela seguiría dependiendo de la expresión conceptual importada. De modo tal que continúa insatisfecha la exigencia que formulara Leopoldo Zea, desde México, cuando reclamaba una «emancipación mental» americana. En esa vía se encuentra el pensamiento indígena venezolano, aún no ha podido deslastrarse de los intelectuales indigenistas, de la cultura occidental que como la religión le fue impuesta en forma temeraria y compulsiva. La cultura no es una sentencia; es una herencia: los pueblos indígenas tenemos la obligación de magnificarla en el pedestal de nuestra mayor riqueza. En Venezuela existe una diversidad de movimientos políticos y sociales para reflejar el pensamiento y el sentir de diferentes agrupaciones que actúan en el país, así como expresar los contenidos y propuestas para llevar adelante un profundo proceso transformador que Venezuela necesita y lo va viviendo día tras día. Nosotros somos parte de este proceso, pertenecemos como ciudadanos venezolanos a un amplio sector deseoso de participar protagónicamente, contribuyendo con ideas y hechos originales y propios a plasmar el futuro de la Nación. Más que criticar o adversar la situación actual que vive el país, nos interesa introducir y fortalecer algunos elementos ya presentes en la Constitución Bolivariana del 99, pero que hasta hoy no han recibido suficiente atención. Somos definitivamente un país multicultural, pluriétnico y plurilingüe.

En busca de nuestras raices ancestrales.

Está basado fundamentalmente en nuestras propias aspiraciones colectivas como pueblo, a través de la educación o toma de conciencia de nuestros pueblos y la formación de nuestras bases primigenias, principalmente en las comunidades, consejos de ancianos, líderes y demás organizaciones propias. Buscamos la pluriculturalidad, el multilingüismo y la plurietnicidad. Esto es con el fin de fortalecer los valores del pensamiento indígena como la identidad, la memoria histórica, la conciencia de nuestras culturas, de nuestras cosmovisiones y las leyes consuetudinarias que nos sustentan. Nuestro pensamiento se ha venido construyendo desde abajo, contra el abuso de poder de los sectores dominantes, al calor de la guerra coyuntural, en la lucha contra las oligarquías, al fragor de las nuevas doctrinas de dominación, invasión, imposición, despojo y etnocidio, que tienen asideros poderosos en los imperios, iglesias, fundaciones, partidos políticos, ong internacionales y los Estados. Pero la subordinación al imperio, al sistema de gobierno de la clase oligárquica y de los Partidos Políticos, profundizó la exclusión en todos sus géneros, lo que hizo que los pueblos indígenas, se mantuviesen en una orfandad política, social y económica.

La culpa es de los pueblos indígenas, de sus líderes y el mestizaje exquisito, otorgamos espacios de discusión y aparecieron nuestros voceros oportunistas. Las organizaciones y sus líderes no tienen una estrategia y agenda política que discutir, que negociar, que pactar, los lideres tienen como único tema el asunto del dinero y de los viajes al exterior, esos líderes, capitalizan hoy en día la pobreza de esos pueblos, pero para enriquecerse; una Contraloría Social Indígena, mandaría a muchos de esos líderes oportunistas al Consejo de Ancianos, para la aplicación de la Ley Indígena por traición a sus pueblos , a los indígenas, a su sufrimiento y la causa de la Indianidad.

El pensamiento indígena, está basado en la cosmovisión, nuestros valores culturales, los principios y enunciados de las aspiraciones colectivas de nuestros pueblos, para compatibilizarla con los otros derechos, el conocimiento científico de la cultura occidental y el derecho internacional, no queremos ser objeto de los derechos humanos, sino sujeto de ese derecho, sin poner en peligro la soberanía del estado venezolano, como República Bolivariana.

El pensamiento indígena, fue uno de los temas más discutidos por varias generaciones de intelectuales. La fundación de las repúblicas americanas en el siglo XVIII, y sobre todo en el XIX, trajeron nuevos planteamientos, porque aparecen temas de la identidad, pluriculturalidad, propiedad, territorios, derechos originarios contra las repúblicas nacientes y la nación como un todo, lo cual significó, entre otras cosas, enfrentarse contra las oligarquías, los triunfadores de la independencia, los intereses económicos, las iglesias, los imperios y los estados nacionales, ante graves problemas de exclusión y el no reconocimiento de la presencia de culturas indígenas en esos territorios de los estados nacientes.

Simón Bolívar, venia planteando la solidaridad con los pueblos indígenas, primero por el bien de la humanidad, segundo porque tienen derecho a ello y tercero, porque hacer el bien no cuesta nada y vale mucho, de manera que en el pensamiento indígena, se imprime la huella intelectual del Padre de la Patria Grande y los fundadores de la Nación Indígena.

En Venezuela las políticas públicas indígenas eran paternalistas y etnocentristas, se reconocían la existencia de los pueblos indígenas, pero se les negaba sus derechos originarios como pueblos. Se consideraban a los pueblos indígenas como campesinos y vivían en orfandad jurídica, tutelado por el estado. La clase dominante, la guerra fría, los gobiernos de turno aliados con el Imperio, hicieron que ver que las organizaciones de derechos humanos y de los pueblos indígenas, eran el brazo político y armado del comunismo. No querían ver renacer las cenizas de Emiliano Zapata, Pancho Villa, Sandino, Che Guevara, Guaicaipuro y Mara entre otros. Es necesario abandonar la política de dominación y exclusión social, porque de esa concepción, no puede existir filosofía indígena. La cultura occidental y sus intelectuales no podían, aceptar que otras filosofías puedan alternar con ella y nos etiquetan, como pensamiento religioso exótico, rebajándonos a pura cosmovisiones y pensamiento mítico-religioso. La concepción occidental supercultural de filosofía, sólo puede reconocer como filosofía las expresiones del pensamiento humano que imitan la manera occidental y que salen de Europa.

En Venezuela la presencia de pensadores indígenas se vio desmotivada, por la ley de misiones de 1915 y su reglamento de 1921. Los Vicariatos apostólicos, los partidos políticos, las fundaciones indígenas y algunas ONG se encargaban de representar a los pueblos indígenas y decidir sobre su destino. La finalización de la Guerra Fría, la caída del muro de Berlín y la desintegración de la URSS, permitió a los pueblos, aligerar el principio de la libre autodeterminación.

En Venezuela, sin embargo los indígenas materializan ese pensamiento con su música, danzas rituales y el sentido épico en la rememoración de los antepasados y de los grandes hechos que hacían gloria de la braveza de la resistencia cultural; ese pensamiento, ha quedado también reflejado en los petroglifos, la poesía oral y ahora escrita, esa filosofía se iba pasando a través de la oralidad a las generaciones de relevo, sin esa cosmovisión no hubiese sido posible llegar al siglo XXI. Que el pensamiento cósmico de la vida y del mundo que nos rodea, es la base sustantiva para comprender el pensamiento indígena , el pensamiento del mismo Indio, de la naturaleza y del universo, es la búsqueda, el reencuentro y la identificación con nuestro glorioso pasado, como base para tomar en nuestras manos la decisión del destino de los pueblos indios; -el pensamiento indígena se nutre en la concepción colectivista y comunitarista, basada en la filosofía del bienestar igualitario; Que la concepción científica india, define al hombre como parte integrante del cosmos y como factor de equilibrio entre la naturaleza y el universo, ya que de ello depende el desarrollo de nuestra vida creadora en la tierra (Estatuto CISA, 1980).

La Declaración de Quito –documento importante del movimiento indio ecuatoriano simbólicamente anuncia que el encuentro de 1990 representa la conciencia de “500 años de Resistencia”. Los redactores de este documento no anuncian explícitamente el indianismo como pensamiento político, aunque asumen representar a 120 naciones, tribus y organizaciones indígenas de 20 países de América; existen fragmentos que permiten la definición del pensamiento indio:

1. Nuestra concepción de la tierra está sustentada por la comprensión de que lo humano y lo natural es similar y a la vez está interrelacionado.

2. Nuestras formas políticas, económicas y productivas, todas son formas culturales y están enraizadas y orientadas por el comunitarismo.

3. Además, creemos que la propiedad de la tierra es colectiva. Cultivamos en comunidad y distribuimos los frutos en comunidad.

4. Y además creemos en la solidaridad, nuestros niños son de la comunidad.

Socialismo Indígena.

Según Frank Bracho, - Carlos Marx y Federico Engels, dijeron haberse inspirado mucho en el estudio de lo indígena para su formulación del socialismo. En esto, fueron históricamente más correctos y honestos que ciertos ardorosos socialistas de hoy quienes dicen “que los indígenas fueron los primeros comunistas-socialistas”. Para Carnero Hoke, - el socialismo existió en la sociedad inca, pues señala que: nosotros los indios somos socialistas auténticos, no por imitación extranjera, sino porque nuestros abuelos lo fueron al plasmarlo y proyectarlo hacia el futuro, Luís E. Valcárcel – decía que los indios necesitaban de su Lenin, pero refiriéndose precisamente a que debería ser un Lenin indio, con ideas propias; igualmente José Carlos Mariátegui – discutía la necesidad de incorporar el componente indígena en las revoluciones de nuestros países. Alejandro Lipschutz, se preguntaba: ¿En dónde está la causa última de la sujeción de unos hombres por otros: es biológica o es sólo social? ¿Cómo eliminar esa causa para acabar con el efecto? La primera respuesta se la dio Marx. La segunda, Lenin. Fue el método marxista el que lo llevó hasta la génesis del señorialismo y fue la Revolución rusa la que mostró el camino para liquidar ese señorialismo.

Según Fausto Reinaga:

a) Nuestra Revolución no es una “revolución comunista” pro-soviética, pro-china o pro-cubana; no. Nuestra Revolución no tiene ningún “pro”

b) Los indios no somos “campesinos”

c) Nosotros somos indios. Y nuestra Revolución es nuestra Revolución: una Revolución India [...] La Revolución del Tercer Mundo es la última. Es ahora cuando: o triunfa o desaparece el hombre. ¿Contarán esos millones de indios en esta Gran Reforma Revolucionaria Social que América del Sur prepara?

Estrategias indígenas.

Las fortalezas del pensamiento indígena, están en sus hijos, en sus pueblos, en las comunidades, en la generación de relevo, en los derechos indígenas constitucionales, en el liderazgo proactivo, leal y comprometido con la causa de la Indianidad y con el destino de los pueblos indígenas, nosotros constituimos una cultura valiosa, llena de riquezas espirituales y materiales, con un gran espíritu de solidaridad y nuestra solidaridad, es precisamente dar lo que el otro realmente necesita y no darle lo que nos sobra (limosna).

Nuestra identidad originaria, no está comprometida, si asimilamos los aportes de otras culturas, como la asiática, la africana o la europea, siempre hemos compartido la transculturación ; pero debemos avanzar en la búsqueda de una mejor calidad de vida de nuestros pueblos, con la garantía de la entrega de nuestros espacios originarios, el reconocimiento de los derechos originarios y respeto de los derechos humanos e internacional humanitario, del cual somos sujeto y no objeto como lo pretender visualizar algunas organizaciones internacionales.Nos queremos que nos vean como sociedades indígenas, objetos folclóricos en museos, en resguardos indígenas, en cines, NO. Queremos también disfrutar de las bondades y los aportes científicos de las otras culturas, pero no digan ahora que somos un pueblo indígena consumista y capitalista.

Véannos, como lo que somos: indígenas, pueblos, ciudadanos y cultura original propia. No queremos que defiendan la autodeterminación de nuestros pueblos, porque respetan nuestras costumbres, el idioma y la idiosincrasia particular de nuestra razón de ser, sino porque es un derecho inalienable y universal de los pueblos indígenas de la humanidad.

Nuestra sobrevivencia como pueblo no se negocia.

Bibliografía:

· Galich; Manuel (2004), Nuestros primeros padres, Fondo Editorial Casa de las Américas, La Habana, Cuba.

  • Landa Vásquez, Ladislao (2002), Pensamientos indígenas en nuestra América.
  • Cnel. (GNB). José Antonio Uriana (2002) Análisis de los derechos constitucionales de los derechos de los Pueblos Indígenas de Venezuela. Estado Mayor Conjunto de la Fuerza Armada Nacional. Mindefensa.
  • Convenio Nº 169 sobre pueblos indígenas y tribales
    en países independiente
    (27 de junio de 1989). Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo.
  • Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. (1999).Capítulo VIII De los derechos de los pueblos indígenas.
  • La Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas, Gaceta Oficial número 38.344, 27 de diciembre (2005). El instrumento legal está compuesto por nueve títulos, 27 capítulos y 158 artículos. Venezuela.
  • Declaración Universal de Derechos de los Pueblos Indígenas (29 junio 2006).Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
  • Nuño Montes, Juan Antonio (2000). Pensamiento en Venezuela, de Gómez a nuestros días. Bitblioteca.
  • Suaréz Salazar, Luís ((2006). Madre América. Un siglo de violencia y dolor (1898-1998). Editoriales de ciencias sociales, La Habana, Cuba.


[1] Donald Rojas. Presidente del Consejo Mundial de los Pueblos Indígenas. 1992

JUVENTUD BRAVIA

DIA DE LA JUVENTUD INDIGENA


J uvenil linaje bravio,

U nge con tu fuerza mental y fisica,

V alioso aporte a la causa de la indianidad,

E res el genoma importante del árbol originario,

N uestros sueños estan enmarcados en ti,

T odos confiamos en tu participación protagónica indígena,

U ne tu pensamiento indígena con la acción estrátegica de lucha indiana,

D ame la oportunidad de libertarme de mi.



Hispana india, sobre que paisaje te esconde que aún no te encuentro.

HACIA LA SALA INDIGENA DEL TSJ

La aplicabilidad del derecho y de la jurisdicción indígena a la luz del derecho positivo venezolano


La Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas vigente desde el 27 de diciembre de 2006, desarrolla dichas Instituciones Jurídicas bajo el Título VII: DE LA ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA, en sendos Capítulos.

1).- Al Artículo 131 se define al Derecho Indígena de estar “constituido por el conjunto de normas, principios, valores, practicas, instituciones, usos y costumbres, que cada pueblo indígena considere legítimo y obligatorio, que les permite regular la vida social y política, autogobernarse, organizar, garantizar el orden público interno, establecer derechos y deberes, resolver conflictos y tomar decisiones en el ámbito interno”.

Que a la jurisdicción especial indígena de garantizar su ejercicio, mediante un atributo consistente en (Artículo 132) “la potestad que tienen los pueblos y comunidades indígenas, a través de sus autoridades legítimas, de tomar decisiones de acuerdo a su derecho propio y conforme con los procedimientos tradicionales, para solucionar de forma autónoma y definitiva las controversias que se susciten entre sus integrantes, dentro de su hábitat y tierras”.

La misma que “comprende la facultad de conocer, investigar, decidir y ejecutar las decisiones, en los asuntos sometidos a su competencia y a la potestad de avalar acuerdos reparatorios como medida de solución de conflictos”.

2).- Presupuestos Teóricos de Aplicabilidad.

Congruencia de las premisas de TERRITORIALIDAD (Artículo 133 numerales 1 y 2) con la de PERSONALIDAD (numeral 4 del mismo artículo). Así:

2.1.1. Tratándose de hechos susceptibles de ser juzgados, cuyos protagonistas son todos indígenas del hábitat territorial de un mismo Pueblo y/o Comunidad.

Hay aquí la congruencia perfecta de las premisas con plena competencia de la jurisdicción indígena para conocer y decidir, mediante aplicación del derecho indígena, sobre “cualquier incidencia o conflicto surgido dentro del hábitat y tierras de los pueblos y comunidades respectivos”, que cualquiera fuese la materia planteada, le conlleva al proceso la “competencia para conocer de solicitudes o conflictos que involucren a cualquier integrante del pueblo o comunidad indígena”.

Mas “Se exceptúan de esta competencia los delitos contra la seguridad e integridad de la Nación, los delitos de corrupción o contra el patrimonio público, ilícitos aduaneros, tráfico ilícito de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, tráfico ilícito de armas de fuego, delitos cometidos con el concierto o concurrencia de manera organizada de varias personas y los crímenes internacionales: el genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra y crímenes de agresión”.

2.1.2. También, fuera de la congruencia perfecta de las premisas de TERRITORIALIDAD con la de PERSONALIDAD, es competencia de la jurisdicción indígena las causas que involucran a diferentes hábitats territoriales entre Pueblos y/o Comunidades Indígenas; siempre que los hechos juzgados “no revistan carácter penal y no afecten derechos de terceros no indígenas”.

Tales parámetros excluyentes implicarían dos causales de inaplicabilidad para la jurisdicción indígena; la una relativa, cuando tratándose de congruencia imperfecta de las premisas en cuestión, los hechos a ser juzgados revistan carácter penal; la otra absoluta, cuando el proceso afectaría los derechos de terceros no indígenas.

Trátase entonces cuando se involucra en caso penal un ciudadano, bien indígena ajeno al Pueblo y/o Comunidad de la ocurrencia de los hechos, ya un no indígena. En tales supuestos “podrán ser detenidos preventivamente por las autoridades legítimas (locales), las cuales deberán poner al detenido a la orden de la jurisdicción ordinaria conforme a lo dispuesto en el Código Orgánico Procesal Penal”.

2.1.3. Derecho Indígena en la Jurisdicción Ordinaria Penal.

Aún en los casos cuando el indígena no pueda ser juzgado mediante la jurisdicción especial indígena sino mediante la jurisdicción ordinaria, el Artículo 141 de la Ley consagra de manera contundente que:

“1. No se perseguirá penalmente a indígenas por hechos ilícitos tipificados como delitos, cuando en su cultura y derecho estos actos sean permitidos, siempre que no sean incompatibles con los derechos fundamentales establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los tratados, pactos y convenciones internacionales suscritos y ratificados por la República.

2. Los jueces, al momento de dictar sentencia definitiva o cualquier medida preventiva, deberán considerar las condiciones socioeconómicas y culturales de los indígenas, y decidir conforme a los principios de justicia y la equidad. En todo caso, éstos procurarán establecer penas distintas al encarcelamiento, que permitan la reinserción del indígena a su medio cultural.

3. El Estado dispondrá en los establecimientos penales en los estados con población indígena, de espacios especiales de reclusión para indígenas, así como del personal con conocimientos en materia indígena para su atención”.

3).- La aplicabilidad fáctica de la Jurisdicción Indígena por los Pueblos y/o Comunidades Indígenas.

La presencia congruente en el caso dado de las premisas de TERRITORIALIDAD con la de PERSONALIDAD, para hacer procedente la competencia de la jurisdicción indígena, requiere de sendos pronunciamientos previos de los órganos competentes de la República, que así los acrediten.

La primera guarda directa causalidad con las resultas de la Ley De Demarcación Y Garantía del Hábitat Y Tierras De Los Pueblos Indígenas, vigente desde cuatro años ha (diciembre 2002); cuyo objeto (Art. 1) es de regular el enunciado de la misma en beneficio de la propiedad colectiva o comunera de las tierras de los Pueblos y Comunidades Indígenas de la República Bolivariana de Venezuela; para de seguidas (Art. 2) definir en los numerales 1, 2, 3, 4 y 5, respectivamente, los conceptos de Hábitat Indígena, Tierras Indígenas, Pueblos Indígenas e Indígenas propiamente; ambas leyes ordenadas por disposición constitucional.

A tal efecto identifica a nuestros Pueblos Indígenas, hasta el momento de su vigencia, en número de 36.

El hecho de que a la fecha presente no haya visto luz demarcación alguna sobre Hábitat y Tierras comuneras de nuestros Pueblos Indígenas, implica la ausencia de la primera premisa de aplicabilidad en cuanto a Pueblos Indígenas se refiere, más no así respecto de numerosas Comunidades Indígenas cuyos títulos de propiedad colectiva o comunera de sus tierras están plenamente vigentes mediante títulos de propiedad colectivos notablemente en los Estados Anzoátegui (Kari’ña), Amazonas (Yek’uana, Wohjtuja, Jivi, Sanema…), Bolívar (Pemones, Wanai, Eñepá)), Apure (Pumé, Kuiba), Delta Amacuro (Warao), Zulia (Yukpa), cuyo carácter de provisionalidad no ha menguado para nada el ejercicio, por décadas del uso, goce y disfrute a título colectivo, de manera inalienable e imprescriptible que a sendas comunidades le fuera reconocido por la autoridad nacional en la materia.

De manera tal que estando la segunda premisa acreditada en la Cédula de Identidad del indígena titular de la misma, nada obsta para que se configure aquí la congruencia perfecta de aplicabilidad del Derecho Indígena a través de su Jurisdicción Especial.

4.- Carácter de Cosa Juzgada.

El Artículo 134.1 de la Ley otorga el carácter de cosa juzgada a las
decisiones de las autoridades indígenas, tomadas en uso de la competencia jurisdiccional que la República Bolivariana de Venezuela les reconoce por derecho primigenio, sólo revisables por la jurisdicción ordinaria “cuando sean incompatibles con los derechos fundamentales establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, los tratados, pactos y convenciones internacionales suscritos y ratificados por la República Bolivariana de Venezuela”.


En tal caso, del conflicto de competencia planteado con la jurisdicción
ordinaria (134 numeral 3) “conocerá el Tribunal Supremo de Justicia, mediante el procedimiento respectivo establecido en la ley que regula la materia”, que del Amparo Constitucional contra decisión de la jurisdicción indígena, potencialmente violatoria de derechos humanos fundamentales (Artículo 135) conocerá la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, causa “la cual se tramitará conforme al procedimiento previsto en la ley respectiva, y estará orientada según las reglas de equidad, garantizando la interpretación intercultural de los hechos y el derecho, tomando en cuenta el derecho propio de los pueblos y comunidades indígenas involucrados”.


5.- Revolución Normativa

Ahora bien, lo cierto es que la presencia de hechos punibles en la vida social es por demás excepcional respecto del grueso de la ciudadanía, y mucho más cuando de los Pueblos y Comunidades Indígenas se trata, por lo que los efectos de la jurisdicción indígena se harán sentir de inmediato en el marco laboral, del niño y del adolescente, cooperativista, agrario, sucesoral, etc.

Así, el artículo 105 de la Ley dispone:

“Los pueblos y comunidades indígenas tienen derecho a constituir sus familias, atendiendo a los diferentes sistemas de parentesco correspondientes a su cultura. La familia y el hogar indígena y sus diversas modalidades socio-culturales están protegidas por esta Ley”.


Toda una revolución normativa, sustantiva y adjetiva, nos espera. ¡Tómese en cuenta, por ejemplo, que siendo el sistema de parentesco wayúu de carácter matrilinial, corresponde a la madre ser la causante en la línea sucesoral patrimonial, sin ingerencia alguna del padre biológico, pues tal función la cumple el tío materno, normalmente el de mayor edad.

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domingo, 30 de octubre de 2011

LINEAS ESTRATÉGICAS, ORGANIZATIVAS, FUNCIONALES Y METODOLÓGICAS DEL MOPIVE (MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS DE VENEZUELA) Y MOPIVENE (MOVIMIENTO PLURIÉTNICO INTERCULTURAL DE VENEZUELA) EN EL GRAN POLO PATRIÓTICO




CIUDADANO:
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, DEL PSUV Y DEL GRAN POLO PATRIOTICO.
HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS.

EL MOPIVE Y MOPIVENE con todos sus pueblos, organizaciones de bases, comunidades, sectores, aldeas, barrios, consejos comunales, comunas y sus verdaderos lideres indosocialistas, participaremos en el Gran Polo Patriótico, convocado por el Presidente del PSUV, jefe del gobierno revolucionario y líder de la Revolución Bolivariana.

Somos 42 pueblos indígenas, con especificidades culturales, más de 2 millones de indígenas, ubicados mayoritariamente en ocho estados ( Zulia, Apure, Delta Amacuro, Bolívar, Monagas, Anzoátegui, Guárico y Amazonas), sin embargo también nos hemos desplazado, en busca de nuevas oportunidades, especialmente en el área del comercio, servicios, construcción y ventas de artesanías y en pocos casos de mendicidad, hacia los estados Falcón ( Coro, Punto Fijo, Puerto Zázarida, Mene Mauroa Puerto Gutiérrez, Rio Claro, Tucacas y Dabajuro), Miranda (Barrios Las Minas, Santa Cruz, Santa Fe, Petare, Filas de Mariche, Baruta, Chacao, Chacaíto, Los Teques, las Tejerías, Ocumare, Santa Teresa, Charallave y Cúa), Carabobo ( Valencia, Santa Isabel, Morón, Tocuyito, Puerto Cabello, El Palito, Guacara, San Joaquín , Mariara, Los Guayos y San Diego); Trujillo( Valera, Sabana de Mendoza, Trujillo, Valerita, Boconó y Villegas); Mérida ( Nueva Bolivia, los diversos caños, Arenales, El Vigía y El Pinar); Distrito Capital ( Catia, El Valle-Coche, El Silencio, San José, La Candelaria, San Juan, La Pastora, San José, El Cementerio, Gato Negro, Sarría, carretera vieja hacia la Guaira, El Limón, Boquerón y Gramoven), Aragua ( Maracay, Cagua, La Victoria, Turmero, Villa de Cura, Palo Negro, Santa Cruz y el Limón); Barinas ( Barinas, Sabaneta, Libertad y Pedraza), Portuguesa (Las Majaguas, Araure, Guanare, Guanarito, Biscucuy, Ospino, Acarigua y Turén); Cojedes (El Pao, Tinaco y Tinaquillo); Yaracuy( Nirgua, San Felipe, Chivacoa y Yaritagua); Lara ( Carora, Barquisimeto, Cabudare, la Unión, Cerrito Blanco, Aeropuerto, El Tostao, Quibor, Arenales, Puente Torres y Las curvas de San Pablo)

Ocupamos el 30 % del espacio geográfico de la nación venezolana, especialmente la Amazonia, La Orinoquia, La región Deltana, las llanuras, las zonas ribereñas de los principales ríos del país, las fronteras inhóspitas, las sierras, la región de la Guajira, La laguna de Sinamaica, Las Islas de Toas y de Zapara, La zona sur y la costa oriental del lago de Maracaibo, La Zona en Reclamación, La Gran Sabana, Canaima, las aéreas sometidas a régimen de administración especial ( Parques Nacionales, Monumentos naturales, hoyas hidrográficas, zonas protectoras, etc.)

También tenemos nuestra representación en los países árabes, europeos y en los Estados Unidos de América, por diferentes motivos, tales como el comercio internacional, matrimonios, estudios, mejores oportunidades de vida y desplazamiento voluntario y forzoso por parte de los terroristas y grupos irregulares en la frontera, con la República de Colombia.

Los pueblos más numerosos, somos los Wayuu, los Guarao, Los Kariña, los Yanomami, Los pemon, Los Yekuana, Los Guahibo, Los Hoti, Los Jiwi, los piaroa, los akawayo, etc.).

Estamos protegidos jurídicamente, por la Constitución Bolivariana, que desde el año 1999, el glorioso pueblo venezolano, reconoció nuestros derechos indígenas en un capitulo aparte, posteriormente aprobó El Convenio 160 de la O.I.T, como Ley Aprobatoria, con rango constitucional, así mismo La República Bolivariana, suscribió y ratificó Tratados y Convenios con los organismos internacionales de estados y de naciones en materia de derechos de los pueblos indígenas, del mismo modo el gobierno revolucionario, aprobó la Ley Orgánica de Pueblos Indígenas, y otras leyes, artículos, Reglamentos, Directivas, Circulares y Disposiciones Transitorias y Permanentes, relacionadas con los derechos usurpados, confiscados y retenidos a pueblos indígenas, del mismo modo, creó el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas, bajo la participación protagónica y el mando operativo de los representantes de los pueblos indígenas.

Hoy día, tenemos gobernador indígena, Alcaldes Indígenas, Concejales indígenas, diputados en los consejos regionales en los estados con pueblos indígenas , diputados indígenas en la Asamblea Nacional, Diputado indígena en el Parlamento Latinoamericano, Fiscales y Defensores indígenas y representantes indígenas , en casi todos los Ministerios, Institutos Autónomos y Empresas del estado.

El Presidente del Gobierno Revolucionario y Líder de la Revolución HUGO CHAVEZ FRIAS, ha cumplido con los pueblos indígenas , el Compromiso que adquirió y firmó el 28 de marzo de 1998, elaborado por el Presidente del MOPIVE, Coronel(GNB)® José Antonio Uriana, para ese entonces, únicamente solo falta por materializar La Demarcación de las tierras y Hábitat de las Comunidades Indígenas y para tal fin creó la Ley Orgánica de Demarcación y el Consejo Nacional para la misma; La Ley de Amnistía para con los Pueblos Indígenas, por violación del debido proceso impuesto por el sistema inquisitorio de las Repúblicas, El Registro Electoral Indígena, La Sala Indígena en el Tribunal Supremo de Justicia, La Autonomía de los Municipios Indígenas y la promoción para la creación de la Milicia Indígena Amazónica, todo ello basado en la Celebración del II Decenio de los Pueblos Indígenas, Decretado por las Naciones Unidas(2004-2014).

Los Pueblos indígenas, apoyamos la Teoría Progresista de los Pueblos, del Presidente Hugo Chávez Frías, sin embargo tenemos que deslastrarnos de la ideologización capitalista, a las que fuimos sometidos por años, especialmente después de la II Guerra Mundial, impuesta en forma temeraria por los imperios capitalistas, gobiernos vende patria del pasado, los partidos políticos franquicias, las trasnacionales, la oligarquía y las iglesias.

Se crearon organizaciones indígenas, pero con la ideología capitalista de dominio, explotación, opresión y saqueo y muchos de esos lideres, que hoy ocupan espacios políticos, no han podido separarse de sus antiguos amos, porque sencillamente quedaron hipotecados y muchos como dicen algunos clérigos e indígenas- tiene el alma vendida hasta al mismísimo diablo.

Requerimos que las organizaciones indígenas de base y sus líderes leales al proceso revolucionario, entiendan la realidad histórica que viven los pueblos indígenas, sus comunidades, sus etnias, su composición social, económica y política. Es necesario borrar las huellas del pasado e incorporarnos en forma decidida, sincera, honesta, progresista a los nuevos cambios del proceso transformador del estado, siendo sus bases fundamentales el progreso de los pueblos, la participación protagónica de sus organizaciones, la solidaridad entre ellos, la colectividad de nuestras justas aspiraciones, el mejoramiento de la calidad de vida, el pluralismo cultural, étnico y lingüístico y el poder para el pueblo.

MOPIVE Y MOPIVENE, como organizaciones indígenas, se encargarán conjuntamente con todos sus líderes jóvenes, adultos y ancianos y sus organizaciones tradicionales, mediante presencia in situ y con todos los recursos lingüísticos, financieros, medios, logísticos, de apoyo, de comunicación de masas, de llevar el nuevo mensaje de la Indianidad, del Pensamiento Indosocialista y Revolucionario, a todos los pueblos, comunidades, aldeas, sectores, barrios, situados en las zonas fronterizas, de reclamación, urbanas, suburbanas, rurales, llaneras, serranas, isleñas, marítimas, ribereñas, lacustres, fluviales, deltana, guajirera, amazónica y orinoquense, del nuevo proceso de cambio revolucionario, que será plasmado en el periodo del gobierno(2013-2019), por el Presidente Líder del Proceso y de la Revolución Bolivariana e Indosocialista.

Mopive y Mopivene, elaboraran con los lingüistas indígenas y aliados a la causa de la Indianidad, toda la información bilingüe relacionado con nuestra participación en el Gran Polo Patriótico, donde se incluirá aspectos del proceso revolucionario, nuestro aporte electoral al proceso Indosocialista, nuestro aporte de ideas revolucionaria, nuestro aporte al trabajo político, que hacer, por donde comenzar y hacia donde vamos y queremos llegar.

Los Pueblos Indígenas y sus organizaciones tradicionales y de base, hemos sido siempre de manifestación política Indosocialista, de un socialismo democrático, colectivo, humanitario, de solaridad, de conservación de protección de la vida natural y planetaria, nosotros no coincidimos con el capitalismo explotador y consumista, con el neoliberalismo salvaje, las tres vías , con la globalización y el mercado de capitales. Somos simplemente de la Izquierda Indiana.

Durante estos años de Revolución Bolivariana, hemos preparado nuevos lideres, sobre la base de la Indianidad del Indosocialismo, solo nos queda irrigar esa luz del pensamiento en todos los lugares, donde se encuentren pueblos indígenas, somos más de 2 millones de indígenas y 500.000 votos comprometidos con el proceso revolucionario, podemos visibilizar esos votos, con una tarjeta electoral de nuestra organización política MOPIVENE( MOVIMIENTO PLURIETNICO INTERCULTURAL DE VENEZUELA), para tal fin requerimos que el Consejo Nacional Electoral, nos cree el Registro Electoral Indígena, ya tenemos nuestro documento de identidad, tenemos nuestro espacio vital, tenemos la voluntad de defender esos derechos indígenas colectivos, tenemos la oportunidad de participar protagónicamente como pueblo autónomo, como pueblo soberano, como pueblo Indosocialista y tenemos la protección del Dios Universal de las Religiones, de la normativa jurídica nacional e internacional, del gobierno revolucionario Bolivariano, del Presidente Líder Hugo Chávez Frías , para nuestra continuidad biológica y la revolución Indosocialista. Hemos logrado la Libertad confiscada por imperios, gobiernos y oligarquía. Nos llegó la hora de decidir nuestro futuro glorioso, terminó la resistencia y ahora apoyar y aplicar la teoría progresista y revolucionaria de la Patria Grande de Simón Bolívar.

MOPIVE, como Movimiento Social y MOPIVENE, como organización política indígena, requieren del gobierno nacional y en especial de los Ministerios, Empresas e Institutos Autónomos del Estado, Gobernaciones y Alcaldías, una coordinación permanente y estrecha, que nos permita proyectar los programas sociales para con los pueblos indígenas, especialmente en áreas: de etnovivienda; seguridad alimentaria; educación intercultural bilingüe; seguridad fronteriza; etnosalud; artesanía indígena; transporte terrestre, fluvial y lacustre indígena; comercio transfronterizo indígena; comercio de combustibles, lubricantes y aceites en las fronteras; etnoturismo, actividades agropecuarias; pequeñas empresas de producción de alimentos; pesca artesanal indígena; documentación indígena; censo binacional; reclusión de indígenas en los establecimientos penitenciarios, creación de las milicias indígenas en las fronteras y en la amazonia, entre otras.

MOPIVE Y MOPIVENE, garantizarían más de 500.000 votos al proceso de cambio revolucionario e Indosocialista, al Líder Presidente HUGO CHAVEZ FRIAS, para la continuidad de la teoría progresista de los pueblos y la continuidad biológica de nuestros pueblos originarios.

Poseemos la voluntad de ideas y de trabajo, así como también tenemos la participación 10.000 lideres indígenas, nacionales, regionales, estatales, municipales, parroquiales, comunales, sectoriales, amazónicos, orinoquense, llaneros, serranos, andinos, guajireros, deltanos, fronterizos, lacustres, fluviales etc., así como también las organizaciones de bases indígenas; las cooperativas; asociaciones civiles, ex militares indígenas retirados y asociados; los estudiantes indígenas; la asociación de mujeres indígenas; los pescadores artesanales indígenas; los profesionales del estudio y del trabajo, los artistas indígenas; escultores; escritores y los poetas y poetizas indígenas; los medios de comunicación escrito, oral y televisivo de los pueblos indígenas; los indígenas organizados que laboran en las grandes ciudades y zonas pobladas de la nación; así como de una gran cantidad de criollos, mestizos y afrodescendientes que se han incorporados a nuestros pueblos originarios y constituyen unos grandes aliados a la causa de la Indianidad y del Indosocialismo.

No somos organizaciones etéreas ni de franquicias, somos originarios como nuestros pueblos, tenemos toda una historia de lucha y de resistencia cultural, y nuestra Revolución es nuestra Revolución: una Revolución India. Como indio nos dominaron, como indio nos libertaremos. Entonces, la Indianidad, es el intento de recuperar un estigma, romper paradigmas y transformarlo en adjetivación positiva.



Desde nuestras tierras ancestrales, 12 de octubre del 2011.
ATALA URIANA

PRESIDENTA DEL MOPIVE

CORONEL (GNB) ® JOSE ANTONIO URIANA

PRESIDENTE DEL MOPIVENE

martes, 12 de julio de 2011

MANDATO CONSTITUCIONAL INDÍGENA..

yo creo que concretamente en Perijá se juega en un sentido muy profundo el destino del proceso venezolano, porque ahí están en juego demasiadas cosas. Está en juego si efectivamente el texto constitucional en relación a un Estado Plural que reconoce por primera vez en la historia el derecho de la diferencia, el derecho del otro es un papel. Está en juego de si podemos construir una sociedad democrática o no. Está en juego que en el tema de la delimitación de los pueblos indígenas, un problema medular que quedó claro con el Caso Sabino, que es que en la medida que los pueblos indígenas contemplados en la Constitución son dependientes de la delimitación territorial, la no delimitación hace que en realidad no existan derechos de pueblos indígenas. Entonces estamos ahora igualitos que antes de aprobar la Constitución.
PROFESOR LANDER.

SOBRE INDIGENAS Y ALGO MAS...

SOBRE INDÍGENAS Y AFRODESCENDIENTES.

Nemesio Montiel Fernández. (Profesor wayuu-LUZ)

A raíz de la relevancia e importancia que vienen tomando en Venezuela los asuntos indígenas y afrodescendientes, se ha generado una polémica entre intelectuales, académicos, políticos, ideólogos y estudiosos de la temática. Posiciones claramente deslindadas. Por una parte, el conocido Dr. Luis Britto García plantea en un documento las relaciones existentes entre las ONG’s estadounidenses y los pueblos indígenas de América latina. Y que el reconocimiento de los derechos de  pueblos indígenas no tiene otra finalidad que lograr la “secesión” y desmembramiento de la región para que USA pueda someternos y arrebatarnos nuestro recursos naturales. Realmente increíble y jamás se corresponde con los principios de la indianidad y las conquistas del movimiento indígena americano. Igualmente, partir del Foro de la Afrodescendencia en Nuestra América, IV Encuentro de Afrodescendientes y las Transformaciones Revolucionarias en América y el Caribe en el Marco del Año internacional de las y los Afrodescendientes, celebrado desde el 19 hasta el 24 de junio de 2011; el Dr. Luis Fuenmayor Toro, Ex Rector de la UCV, produjo un documento titulado: Negros Sí, Afrodescendientes No donde dijo: “Se realizó en el país un encuentro sobre Afrodescendencia, con más asistencia extranjera que nacional, ya que los supuestos interesados parecen no sentirse muy estimulados con este tipo de actos y actuaciones que lamentablemente conspiran, sépanlo o no sus impulsores, contra la venezolanidad, la unidad nacional y el verdadero papel que han tenido los negros en la construcción de nuestro país.” Es necesario resaltar lo que ha respondido uno de los ponentes, quien tituló su exposición: “El Legado Cultural Afrodescendiente en Nuestra América y su Aporte”. Me refiero a Esteban Emilio Mosonyi. Bueno, lo que ya ha salido en los medios es defensa sostenida de los indígenas y afrodescendientes y de los aliados de esta causa, entre los cuales está precisamente el Dr. Esteban Emilio Mosonyi, Presidente del Colegio de Sociólogos y Antropólogos de Venezuela, con todos los méritos científicos para rebatir las opiniones de los Profesores Luis Britto y Fuenmayor Toro. Ya hizo un adelanto de mucha contundencia, cuando expresa: “La inexplicable agnostofilia de un intelectual prestigioso y explica que agnostofilia es la ignorancia militante, el amor puro a la desinformación y al desconocimiento. Y, ahora, toca a todos los indígenas y afrodescendientes defender las conquistas en materia de derechos humanos y leyes vigentes así como el proyecto de Ley Contra El Racismo y la discriminación Racial donde se inscriben muchos de estos intelectuales eurocéntricos. Es tiempo de unidad y solidaridad total del movimiento indígena y afrodescendiente. Hay que desenmascarar a los herederos de Guillermo Morón. La discusión apenas empieza, amanecerá y veremos. Después de las Nubes el Sol.

martes, 21 de junio de 2011

CAMBIO CLIMATICO INDIGENA.

En Copenhague afortunadamente fue completamente claro el fracaso de la reunión oficial. Esto despertó a muchos que todavía tenían la ilusión de que dentro del sistema capitalista es posible detener el calentamiento global, de que los grandes depredadores del mundo pueden actuar en defensa de la supervivencia de la especie humana.

“La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera ha alcanzado niveles tan altos que el sistema climático se ha desequilibrado. La concentración de dióxido de carbono (CO2) y la temperatura del mundo han aumentado aceleradamente en los últimos 50 años y subirán aun más rápido en las próximas décadas. Esto se suma a multitud de desequilibrios ecológicos, cuyo impacto pone en peligro las vidas y medios de subsistencia de los pueblos del mundo, y en particular de las personas desfavorecidas y otros grupos vulnerables.”
“El desequilibrio del sistema climático da lugar a episodios extremos más acusados y frecuentes de calor y lluvias, ciclones tropicales, huracanes y tifones, inundaciones y sequías intensas, pérdida de biodiversidad, corrimientos de tierras, aumento del nivel del mar, escasez de agua potable, periodos vegetativos mas cortos, menor rendimiento, deterioro o pérdida de tierras agrícolas, menor producción agrícola, pérdidas de ganado, extinción de ecosistemas y agotamiento de los caladeros, entre otros. Estos fenómenos dan lugar a crisis alimentarias, hambruna, enfermedades, muertes y desplazamientos, así como a la desaparición de formas de vida sostenibles.” (Declaración de los pueblos en Klimaforum09).
Frente a esto las Naciones Unidas acordaron realizar una Convención Marco sobre Cambio Climático (COP 15), que se desarrolló del 7 al 18 de diciembre en Copenhague con el objeto de diseñar un tratado para la reducción de las emisiones de gases de invernadero, causantes del recalentamiento planetario.
Dicha reunión fracasó, no se llegó a ningún acuerdo, pues los países que más culpables son por el calentamiento (Estados Unidos aunque solamente representa el 4% de la población mundial, produce el 25% de la contaminación por emisión de dióxido de carbono) no quisieron comprometerse a reducir ni un ápice de la contaminación.
A última hora, luego del fracaso de la reunión oficial, Obama se reunió con algunos cómplices y les hizo firmar un papel, sin discusión, donde se manifestaba “buenos deseos” de reducir la emisión de gases de invernadero pero sin fijarse ninguna meta, también prometieron “ayudar” a las principales víctimas del calentamiento, fundamentalmente de África y otros países pobres, pero también sin fijar cantidades ni ejecutores. Sólo expresiones de buenos deseos sin compromiso alguno.
A pesar del fracaso de la reunión oficial, Evo Morales dijo: “Se dice que fue un fracaso, pero yo diría que no ha sido un fracaso la cumbre de Copenhague, más bien diría que es un triunfo de todo el mundo (…) porque los países capitalistas desarrollados no pudieron imponer su declaración”.
Coincidimos plenamente con él. Fue diferente a la reunión de Kyoto que fijó metas ridículas que no firmaron EEUU ni otros grandes culpables, que no se cumplieron, que convirtió la defensa del medio ambiente en mercancía, pero que a pesar de eso dio esperanzas a la gente de que algo se estaba haciendo En Copenhague afortunadamente fue completamente claro el fracaso de la reunión oficial.
Esto despertó a muchos que todavía tenían la ilusión de que dentro del sistema capitalista es posible detener el calentamiento global, de que los grandes depredadores del mundo pueden actuar en defensa de la supervivencia de la especie humana.
Copenhague no reunió  sólo a mandatarios, en la manifestación internacional del sábado 12 de diciembre hubo 100.000 personas preocupadas por el cambio climático. La reunión fue precedida por manifestaciones masivas en Inglaterra y otros países.
Se conformó la organización “Cambiemos el sistema, no el clima” que emitió la “Declaración de los pueblos en Klimaforum09”.
Hugo Chávez repitió  en la reunión de presidentes dos consignas que pregonaba la gente en las calles: “Cambiemos el sistema, no el clima” y “Si el clima fuera un banco ya lo hubieran salvado”.
Evo Morales denunció  que cuando iba a hablar hicieron desalojar la sala para que sólo los mandatarios lo escucharan.
Dejó cinco preguntas para que las Naciones Unidas consulten a los pueblos del mundo sobre el cambio climático en un referéndum mundial para que los pueblos del mundo digan si o no:
“Eso dejaremos en manos de la decisión de los pueblos del mundo”. (Se sobrentiende que las Naciones Unidas no impulsarán el referéndum).
1 ¿Está usted de acuerdo con restablecer la armonía con la naturaleza, reconociendo los derechos de la Madre Tierra?
2.- ¿Está usted de acuerdo con cambiar este modelo de sobre consumo y derroche que es el sistema capitalista?
3.- ¿Está usted de acuerdo con que los países desarrollados reduzcan y reabsorban sus emisiones de gases de efecto invernadero de manera doméstica para que la temperatura de la tierra no suba más de 1 grado centígrado?
4.- ¿Está usted de acuerdo en transferir todo lo que se gasta en las guerras y destinar un presupuesto superior a los presupuestos de defensa para el cambio climático?
5.- ¿Está usted de acuerdo con un tribunal de justicia climática para juzgar a quienes destruyen la Madre Tierra?
Además Morales convocó  a la “Cumbre Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático” en defensa de la humanidad, la vida y el planeta. Serán invitados no solamente presidentes de países interesados y preocupados sobre el tema, sino expertos, académicos y representantes de las organizaciones sociales.
“El objetivo es lograr una posición de consenso a ser planteada en la próxima Cumbre sobre el Cambio Climático que se realizará en México en diciembre de 2010”
Se realizará en Cochabamba, Bolivia, del 20 al 22 de abril, coincidirá con la primera celebración mundial del Día de la Madre Tierra recién instituido por la Organización de las Naciones Unidas.
Es ingenuo pensar que los grandes contaminadores del mundo hagan algo en defensa del clima.
Las grandes empresas multinacionales son las que gobiernan el mundo a través de los “mandatarios” que no son más que meros sirvientes suyos.
Su religión neoliberal les ordena ganar la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible. Ellos saben muy bien que para hacer eso deben destruir la naturaleza, saben muy bien que sus descendientes ya no existirán, pero no les importa. A través de los medios de comunicación que están a su servicio, desinforman en la medida de lo posible sobre el calentamiento global y las medidas que debieran tomarse.
Tiene razón Evo cuando dice: “Solamente tratan de los efectos y no de las causas del cambio climático”.
“El cambio climático es producto del sistema capitalista que favorece la obtención de la máxima ganancia posible. Ese es el propósito del sistema capitalista sin tener en consideración la vida de los demás. En Copenhague deberíamos analizar que países son los que mas están dañando el medio ambiente y deberíamos considerar estos daños para enfocarnos en los países con mayor responsabilidad para que paguen por esta deuda con el clima del planeta, es una obligación”. …“La cumbre de Copenhague es mucho más de carácter mundial, es un debate sobre la vida, sobre la humanidad. Ahí tenemos profundas diferencias con Gobiernos capitalistas. Yo sigo convencido de que el capitalismo es el peor enemigo de la humanidad”
Pueda ser que todavía alcancemos a lograr la supervivencia de la especie. Nos pone optimistas la reunión de 100.000 personas en Copenhague, la conformación de la organización  “Cambiemos el sistema, no el clima”, la convocatoria para la reunión en Cochabamba, el sacudimiento de los países ricos de Europa por la baja violenta de temperaturas en estos días.
Al parecer vamos a dejar de estar solos los pueblos indígenas que desde hace siglos venimos luchando  y muriendo en defensa de la Madre Tierra y por la defensa de nuestras organizaciones colectivistas, solidarias.
Sólo la extinción del capitalismo logrará la supervivencia de nuestra especie, cuanto más antes lo comprenda el mundo, mejor.

Hugo Blanco, veterano luchador de la izquierda peruana, es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso.

martes, 8 de marzo de 2011

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER INDIGENA.






Hoy 5 de septiembre las mujeres de pueblos originarios tienen su día. Todos los 5 de septiembre. Celebramos su día y homenajeamos a Bertolina Sisa. Esta fecha se recuerda desde 1983, y ha sido establecida en el marco del Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos Indígenas de América, realizado en Tihuanacu, Bolivia.

Bartolina Sisa, fue una dirigente quechua/aymara que fue asesinada por haber luchado junto a la rebelión indígena a fines del siglo XVIII; por decir, por no dejarse sobornar y por no callarse frente a los poderosos conquistadores. Torturada y ejecutada salvajemente el 5 de septiembre de 1782 en la Plaza Mayor de la ciudad de La Paz, Bolivia. En su nombre se decidió recordar a todas las mujeres aborígenes las Bertolinas incansables, expuestas, que con orgullo y dignidad enfrentan un sistema socio-político-cultural y económico racista que siempre que puede, las discrimina, las violenta de múltiples formas y las excluyen doblemente por ser indígenas y por ser mujeres.

“Bartolina provenía de la línea de las Mama T’allas, mujeres autoridades a la par de los hombres que tenían incluso divinidades femeninas propias. Mujeres inteligentes, laboriosas, guerreras que eran contempladas con respeto dentro de la filosofía Aymara de los opuestos complementarios. 

MOPIVE  Y MOPIVENE se une a tan magna fecha por ser ellas las verdaderas heroínas de la Patria India de la Patria Grande, las mujeres de temple de acero, de orgullo altivo que no se arrodilla ante nadie,  ni en las adversidades del oscurantismo, a las cuales sometidas en 500 años de silencio.

VIVAN LAS MUJERES DE LAS NACIONES INDIGENAS DE LA AMÉRICA....

jueves, 24 de febrero de 2011

PUEBLOS INDIGENAS Y NARCOTRAFICO

La territorialidad, los recursos naturales y la integridad física y cultural de los pueblos indígenas en América Latina son sitiados sistemáticamente por corporaciones del capitalismo neoliberal, dentro de las cuales se encuentra el narcotráfico. Ante el desempleo generalizado en el mundo rural, la debacle del campo provocada en parte por los tratados de libre comercio que benefician a Estados Unidos y condenan a la miseria y al éxodo a los campesinos, muchas comunidades son penetradas por el crimen organizado para forzarlas al cultivo de la amapola o la mariguana, y jóvenes indígenas son reclutados por los cárteles.
Paralelamente, con el pretexto del combate contra el narcotráfico, en extensas zonas indígenas se impone un proceso de militarización que da lugar a todo tipo de abusos y violación de sus derechos humanos y los que les corresponden como pueblos. A esto se suma la guerra de contrainsurgencia, que acarrea la presencia de dos actores armados más en las etnorregiones: grupos paramilitares y guerrilleros. Colombia es un caso ilustrativo de esta situación en la que indígenas se encuentran entre tres fuegos: militares, narcoparamilitares y guerrilleros. La etnia nasa, en el norte del departamento del Cauca, se ha visto forzada a poner en práctica una ordenanza para que su Guardia Indígena, armada sólo con sus bastones adornados con colores vivos, expulse a los narcotraficantes de su territorio, dentro del cual operan las Fuerzas Amadas Revolucionarias de Colombia (FARC), organización con la que también han negociado el cese del reclutamiento involuntario de sus jóvenes.
En México, grupos del narco operan en zonas indígenas con mayor frecuencia en Michoacán, Jalisco, Sonora, Guerrero, Durango, Chihuahua, Oaxaca, Chiapas, Veracruz –entre otras entidades federativas–, y en las cárceles estatales se registran centenares de presos indígenas acusados por delitos contra la salud. Al criminalizar a los pueblos indios, la guerra contra el narcotráfico encubre una gran variedad de extorsiones e injusticias, adicionales a las que secularmente han sufrido los indígenas por parte de autoridades militares, policiales y judiciales.
En poblados mayas del oriente y occidente de Guatemala, mafias mexicanas han instalado a sangre y fuego sus estructuras delictivas, que controlan el transporte de la mercancía hacia México y Estados Unidos. En Puerto Lempira, Honduras, hay hostigamiento del narco hacia los indígenas misquitos. En Nicaragua, las redes del narcotráfico han penetrado las comunidades misquitas de la costa del Caribe, así como las urbes multiétnicas de Bilwi (Puerto Cabezas) y Bluefields. En el área fronteriza entre Panamá y Colombia, conocida como Tapón de Darién, el narco despliega una red terrestre y marítima que se extiende por Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala, para sus destinos finales en México-Estados Unidos.
Como las corporaciones capitalistas madereras, mineras, turísticas, etcétera, que buscan apoderarse de los recursos de los pueblos indígenas, lo que está en el centro del problema del narcotráfico es el esfuerzo por despojarlos de su territorialidad, fundamento material de su reproducción y espacio estratégico de sus luchas; su finalidad es expropiar a los indígenas de sus tierras-recursos-fuerza-de-trabajo y el ejército es cómplice de esta sustracción a partir de sus acciones represivas y contrainsurgentes realizadas con el apoyo de los grupos paramilitares que operan como el brazo clandestino de la guerra sucia.
La militarización no trae la disminución de las actividades delictivas, como lo prueba el caso de extensas zonas de la República Mexicana bajo virtual ocupación castrense. En el plano mundial, Afganistán es ilustrativo de que la guerra y conquista neocolonial del país por las fuerzas armadas de Estados Unidos y sus aliados intensifica a más del doble la producción, procesamiento y venta de drogas, cuyas ganancias nutren al sector financiero del capitalismo mundial. Desde hace varias décadas, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y otros organismos de inteligencia occidentales han sido acusados del trasiego de drogas con la finalidad de financiar los exorbitantes gastos de sus operaciones encubiertas en el ámbito mundial. “Las agencias de inteligencia, las grandes empresas, los traficantes de drogas y el crimen organizado compiten por el control estratégico de las rutas de la heroína. Una gran parte de los multimillonarios beneficios de las drogas están depositados en el sistema bancario occidental. La mayoría de los grandes bancos internacionales y sus filiales en los paraísos fiscales extranjeros blanquean enormes cantidades de narcodólares.” (Michel Chossudovsky, ¿Quién se beneficia del comercio de opio afgano?, La Haine, 5 de octubre de 2006). También, la llamada guerra contra el narcotráfico es especialmente funcional para los planes de dominación estratégica de Estados Unidos en América Latina.
La delincuencia organizada no es más que la cara clandestina del sistema capitalista neoliberal, con su violencia inherente desbocada, sicópata y sin mediación social y política que la controle. Es altamente rentable económicamente, además, a partir del hecho de que Estados Unidos es el principal proveedor de armas de los grupos del narco. The Independent daba a conocer desde 2004 que el tráfico de drogas es la tercera mercancía mundial en generación de efectivo, tras el petróleo y el tráfico de armas (29 de febrero).
La única posibilidad de una defensa efectiva frente a este fenómeno en el mundo indígena –como muestran las juntas de buen gobierno zapatistas, los nasa de Colombia y la Policía Comunitaria de Guerrero– es el fortalecimiento de las autonomías, a partir de las cuales se ha logrado controlar –no sin dificultades– la presencia del crimen organizado en los territorios indígenas.Pueblos indígenas y narcotráfico
Gilberto López y Rivas
La Jornada/México
Viernes 15 de octubre del 2010

jueves, 4 de noviembre de 2010

EL PRESIDENTE INDIGENA BOLIVIANO..EVO MORALES

La naturaleza, los bosques y los pueblos indigenas
no estamos en venta
Hermanos indigenas del mundo:
Estoy profundamente preocupado porque se pretende utilizar a
algunos dirigentes y grupos indigenas para promover la
mercantilización de la naturaleza y en particular de los bosques
a través de la creación del mecanismo REOO (Reducción de
Emisiones por Deforestación y Degradación) y sus versiones

Cada día desaparece en el mundo una extensión de
bosques y selva equivalente a 36.000 canchas de futbol.
Cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y
selva. A este ritmo, los bosques desaparecerán antes de fines
de siglo.
Los bosques y la selva son la mayor fuente de
biodiversidad. Si continua la deforestación, miles de especies
animales y vegetales se perderán para siempre. Más de tres
cuartas partes del agua dulce accesible vienen de zonas de
captación en bosques, de ahi que la calidad del agua empeora
cuando la condición del bosque se deteriora, Los bosques
constituye una protección ante inundaciones, erosiones y
desastres naturales. Proveen bienes no maderables y
maderables_ los bosques son una fuente de medicinas
naturales y elementos de curación aun no descubiertos Los
bosques y la selva son los pulmones de la atmósfera El 18 %
de todas las emisiones de gases de efecto invernadero que
se producen en el mundo son provocados por la
deforestación.
Es fundamental detener esta destrucción de nuestra Madre
Tierra.
"'....
Actualmente, en las negociaciones de cambio climático todos
reconocen que es esencial evitar /a deforestación y degradación
de los bosques. Sin embargo, para lograrlo, algunos proponen
mercantilizar los bosques con el falso argumento de que
sólo se cuida y conserva aquello que tiene precio y
propietario.
Su propuesta es tomar en cuenta sólo una de las funciones
de tos bosques, que es su capacidad de absorción de
dióxido de carbono, y emitir "certificados", "bonos" o
"derechos de carbono" que se comercialicen en un
mercado de carbono. De esta forma, las empresas del Norte
podrán optar entre hacer reducciones de emisiones en sus
países o comprar "certificados REDD" en países del Sur según
su conveniencia económica. Por ejemplo, si una empresa tiene
que invertir 40 ó 50 $US para reducir la emisión de una tonelada
de C02 en un "pais desarrollado", preferirá comprar un
"certificado REDD" por 10 ó 20 SUS en un "país en vias de
desarrollo" para decir que ha cumplido con la reducción de
emisiones de dicha tonelada de C02.
A través de este mecanismo los paises desarrollados
traspasarán su obligación de reducir sus emisiones a los países
en vías de desarrollo, y el Sur una vez más volverá a financiar
al Norte ya que esa empresa del Norte se ahorrará mucho
dinero comprando "certificados" de carbono de bosques del Sur.
Pero no sólo harán trampa con sus compromisos de
reducción de emisiones, sino que además darán inicio a la
mercantilización de la naturaleza empezando por los bosques.
Los bosques pasarán a tener precio por la cantidad de toneladas
de C02 que son capaces de absorber. Los "bonos" o "derechos
de carbono" que certifican esa capacidad de absorción serán
vendidos y comprados como cualquier mercancía a nivel
mundial. Para asegurar que nadie afecte la propiedad de los
compradores de "certificados REOD" se instaurarán una serie de
restricciones que acabarán afectando el derecho soberano a
los paises y los pueblos indigenas sobre sus bosques y
selvas. Asi comenzará una nueva etapa de privatización de
la naturaleza nunca antes vista que se Irá extendiendo al
agua, la biodiversidad y lo que ellos denominan "servicios
ambientales".
Mientras nosotros afirmamos que el capitalismo es la causa
del calentamiento global y de la destrucción de los bosques, la
selva y la Madre Tierra, ellos buscan ahora expandir el
capitalismo a la mercantilización de la naturaleza con el
denominativo de "economia verde".
Para conseguir el apoyo a esta propuesta de mercanlilizaclón de
la naturaleza algunas entidades financieras, gobiernos,
ONGs, fundaciones, "expertos" y empresas intermediarias
están ofreciendo un porcentaje de los "beneficios" de esta
mercantilización de la naturaleza a los pueblos indígenas y a
las comunidades que viven en los bosques nativos y la selva.
La naturaleza, los bosques y los pueblos indigenas no estamos
en venta.
Por siglos los pueblos Indígenas hemos vivido conservando y
preservando los bosques nativos y la selva. Para nosotros los
bosques y la selva no son objetos, no son cosas que uno puede
poner preciO y privatizar. No aceptamos que se reduzca a los
bosques nativos y selvas a una simple cantidad mensurable
de carbono. Tampoco aceptamos que se confunda los
bosques nativos con simples plantaciones de una o dos
especies de árboles. Los bosques son nuestro hogar, son la
casa grande donde coexisten plantas, animales, agua, suelo,
aire puro y seres humanos.
Es fundamental que todos los países del mundo trabajemos
juntos para evitar la deforestación y degradación de los bosques
y la selva. Es una obligación de los paises desarrollados, y
parte de su deuda climática y ambiental, contribuir
económicamente a la preservación de los bosques. pero NO
a través de su mercantilizaci6n. Hay muchas formas de
apoyar y financiar a los países en vías de desarrollo, a los
pueblos indígenas y a las comunidades locales que contribuyen
a la preservación de los bosques.
Los países desarrollados gastan decenas de veces más
recursos públicos en la defensa, la seguridad y las guerras que
en el cambio climático. Incluso durante la crisis financiera
muchos han mantenido e incrementado sus gastos militares. No
es admisible que aprovechando de las necesidades de las
comunidades y las ambiciones de algunos dirigentes y
"expertos" indígenas se pretenda involucrar a los pueblos
indigenas en la mercantilizaci6n de la naturaleza.
Todo mecanismo de protección de los bosques y la selva debe
garantizar los derechos y la participación indígena, pero no
porque llegue a haber participación indigena en REDD
podemos aceptar que se ponga precio y se negocie en un
mercado mundial el carbono de los bosques y las selvas.
Hermanos indigenas, no nos dejemos confundir. Hay quienes
nos dicen que el mecanismo de mercado de carbono en REDD
será voluntario. Es decir que el que quiere podrá vender y
comprar, y el que no lo desee se podrá marginar. Nosotros no
podemos aceptar que con nuestro consentimiento se cree
un mecanismo en el que voluntariamente unos vendan a la
Madre Tierra mientras otros miran cruzados de manos.
Frente a estas visiones reduccionistas y mercantilistas de los
bosques y la selva, los pueblos indígenas junto a los
campesinos y movimientos sociales del mundo debemos luchar
por las propuestas de la Conferencia Mundial de los Pueblos
sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra:

1) Manejo integral de los bosques nativos y la selva tomando en
cuenta no sólo su función mitigadora de emisiones de cb'2'
sino todas sus funciones y potencialidades evitando
confundirlos con simples plantaciones.
2) Respeto a la soberanía de los países en vías de desarrollo en
la gestión íntegral de sus bosques.
3) Pleno cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas
establecidos en la Declaración de las Naciones Unidas sobre
los Derechos de los Pueblos Indígenas, el Convenio 169 de
la OIT y otros instrumentos internacionales; reconocimiento y
respeto a sus territorios; revalorización y aplicación de los
conocimientos indígenas para la preservación de los
bosques; participación y gestión de los bosques y la selva por
los pueblos indígenas.
4) Financiamiento de los países desarrollados a los países en
vías de desarrollo y a los pueblos indigenas para el manejo
integral de los bosques como parte de su deuda climática y
ambiental. No establecimíento de ningún mecanismo de
mercado de carbono o de "incentivos" que conlleve a la
mercantilización de los bosques y selva.
5) Reconocimiento de los derechos de la Madre Tierra que
comprende los bosques, la selva y todos sus componentes.
Para restablecer la armonía con la Madre Tierra, el camino no
es ponerle precio a la naturaleza sino reconocer que no sólo
los seres humanos tenemos derecho a la vida y a
reproducirnos, sino que también la naturaleza tiene derecho a
la vida y a regenerarse, y que sin la Madre Tierra los seres
humanos no podemos vivir.

Hernanos indígenas, Junto a los hernanos campesínos y a los
movimientos sociales del mundo, debemos movilizarnos para
que las conclusiones de Cochabamba sean asumidas en
Cancun y para impulsar un mecanismo de ACCIONES
RELATIVAS A LOS BOSQUES basado en estos cinco
principios, manteniendo siempre en alto la unidad de los
pueblos indígenas y los principios de respeto a la Madre Tierra
que por siglos hemos preservado y heredado de nuestros
antepasados
Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia

viernes, 15 de octubre de 2010

Una mirada al movimiento indígena y sus relaciones internacionales.




Tras superar siglos de marginación, exclusión y resistir a exterminios de gran dimensión, los pueblos indígenas latinoamericanos enfrentan un presente de participación mas activa en política, en protesta social y en reconocimiento de derechos y autonomía para preservar sus raíces y tradiciones.
Unos más organizados que otros, hacen sentir su influencia para definir los nuevos rumbos de naciones consumidas por la corrupción, por la reivindicación de sus territorios y cuestionan en voz alta las políticas de libres mercados económicos que se negocian con los Estados Unidos.
Los logros han sido representativos: asumen la vocería de sus comunidades para transmitir sus inquietudes a los gobiernos y otros sectores sociales, denuncian los abusos por parte de los grupos armados ilegales y consiguieron lugares en los espacios políticos electorales y en las corporaciones públicas.
Sin embargo, no es suficiente. Todavía se violan sus derechos y los Estados poco se preocupan por garantizarlos y preservarlos; sus territorios, que están en zonas vulnerables al conflicto armado, no tienen protección; están al margen de las negociaciones económicas internacionales y quizá las más grave, los líderes tienden a burocratizarse olvidando los principios que articulan la lucha indígena.
Se trata pues, de un momento oportuno, para que estas comunidades sigan con el avance de la construcción de un proceso de unidad fundamentado en la autonomía, el territorio y la cultura, que incluya el fortalecimiento político, el bienestar social y el afianzamiento institucional, abierto a una integración que genere reconocimiento en esos mismos aspectos.
Es una oportunidad de integración entre los pueblos del continente, que permita un aporte de los elementos que los diferencian, para edificar una fuerza que promueva cambios profundos en Latinoamérica. Revista Terra Colombia 2007.

Las culturas indígenas, con sus propias identidades, tradiciones, costumbres, organización social y cosmovisión nunca tuvieron un lugar en el proceso de "construcción de la nación" en América Latina. Es más, las políticas indigenistas estatales de los años 40 fueron diseñadas para "integrar" o "asimilar" a los indígenas. Hoy, América Latina experimenta un resurgimiento de las organizaciones indígenas, que rechazan la asimilación, afirman sus raíces y reclaman sus derechos.
El surgimiento, en los últimos años, de pueblos indígenas como nuevos protagonistas sociales y políticos en América Latina puede ser visto como un paso en la transformación del Estado y la transición a una nueva forma de vida, más democrática. Durante el periodo colonial, los pueblos indígenas tuvieron un status claramente definido en la sociedad, pero desde el surgimiento de las repúblicas independientes en la región, hace casi 200 años, su relación con el Estado y sus instituciones ha sido difícil y ambigua. En los comienzos de un nuevo milenio, los países latinoamericanos se ven confrontados ahora con la tarea de redefinir esa relación a la luz de las nuevas identidades indígenas que resurgen, articulando antiguas reivindicaciones y planteando nuevos reclamos.
Las teorías del cambio social otrora de moda -la modernización y la construcción de la nación- que predominaron en las ciencias sociales durante más de medio siglo, son desafiadas hoy por los nuevos movimientos sociales de los pueblos indígenas y sus idearios políticos.
Las Naciones Unidas comenzaron a interesarse por los derechos y el desarrollo de los pueblos indígenas en los años 50. También por esas fechas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) publicó un informe sobre las condiciones de vida de los pueblos indígenas y en 1957 aprobó la Convención 107 para la protección de los indígenas y los pueblos tribales en los países independientes. En América Latina, la OIT lanzó un ambicioso "Proyecto Andino" en varios países, concebido para ayudar al desarrollo y la asimilación de las comunidades indígenas a través de un enfoque integral. Se trató del primer esfuerzo internacional coordinado para abordar el "problema indígena".
En los años 70, la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presentó un informe sobre la situación de los pueblos indígenas, y a comienzos de los 80 creó un Grupo de Trabajo sobre el tema. Uno de los resultados de esas actividades fue la elaboración de un proyecto de Declaración de los Derechos Indígenas, prevista para ser aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas como parte de la Década Internacional de los Pueblos Indígenas (1995-2004). La Comisión de Derechos Humanos de la ONU creó el mandato de un Relator Especial para los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas en 2001, y también fue establecido un Foro Permanente para Asuntos Indígenas que depende directamente del Consejo Económico y Social. En el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA) se está elaborando una Declaración regional americana de derechos indígenas. Las Naciones Unidas en un intento para apoyar los movimientos indígenas han decretado nuevamente un nuevo decenio (2005-2010).
Numerosas organizaciones creadas en los años 60 consolidaron sus actividades en los 80. Muy pronto lograron salir del capullo de las actividades "centradas en la comunidad", a las que se intentan limitar a menudo en los proyectos de desarrollo estatales. Mientras que los programas de "desarrollo comunitario", algunos financiados por agencias multilaterales y organizaciones no gubernamentales (ONG), generaron un creciente compromiso de la población local, pronto quedó claro para los líderes indígenas que las actividades locales tenían repercusiones políticas sumamente limitadas. Algunas de esas asociaciones, como la de los shuar en Ecuador, fueron capaces de crear identidades indígenas transcomunales, incluyendo un creciente número de comunidades locales y destacando la identidad étnica como lazo unificador y agente movilizador. Un importante número de organizaciones étnicas comenzaron a aparecer en el escenario político, con sus líderes representando más el grupo étnico como tal que una u otra comunidad rural en particular. Ese nivel de organización fue seguido rápidamente por asociaciones regionales, incluyendo a varios grupos étnicos. Así nacieron la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (CONFENAIE), la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en Colombia, la Confederación Indígena del Oriente, Chaco y Amazonía de Bolivia (CIDOB) y muchas otras. Todas ellas celebran congresos, publican manifiestos y plataformas, dirigen peticiones al Estado, a los gobiernos nacionales y a la comunidad internacional, y a menudo organizan acciones militantes, tales como manifestaciones, marchas de protesta, ocupaciones de tierras y resistencia activa, o inician procedimientos legales y hacen trabajo de lobby en los parlamentos y las oficinas públicas, a fin de impulsar sus proyectos y alcanzar sus variados objetivos.
Organizaciones locales, intercomunales y regionales, grupo de defensa de intereses estructurados formalmente, federaciones nacionales, ligas y uniones, alianzas transnacionales y coaliciones, con intensos contactos y actividades internacionales. Ciertamente, puede afirmarse que esas organizaciones indígenas, sus líderes, sus objetivos, actividades e ideologías emergentes constituyen un nuevo tipo de movimiento social y político en la América Latina contemporánea, cuya historia aún no ha sido analizada en detalle. Un nivel más reciente de organización es la confederación indígena nacional. Nuevamente, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) ha estado a la vanguardia de esas actividades políticas, organizando varios grandes "levantamientos" indígenas pacíficos en Ecuador, en 1990, 1993 y 1999, que prácticamente paralizaron el país y forzaron al gobierno nacional a negociar con los pueblos indígenas acerca de temas agrarios y otros. Aún más importante fue la alianza del movimiento nacional indígena Pachakutik con un grupo de mandos medios del ejército para expulsar de su cargo al presidente de Ecuador, en enero de 2000. La Unión de Naciones Indígenas de Brasil (UNI), que congregaba a numerosas tribus de la Amazonía, desempeñó un papel crucial en las discusiones políticas para la redacción del artículo dedicado a los pueblos indígenas en la nueva Constitución del Brasil (1988). En forma similar, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) tuvo parte activa en los debates políticos nacionales que llevaron a la nueva Constitución de Colombia en 1991.
Las organizaciones indígenas han traspasado también las fronteras nacionales, desarrollando actividades a nivel internacional. En América Central y del Sur, los activistas indígenas intentan crear organizaciones regionales transnacionales, con éxitos variados. Y desde fines de los años 80 ha tenido lugar un importante número de congresos internacionales, regionales y continentales, en un intento de coordinar las actividades indígenas en torno a la conmemoración del Quinto Centenario del "Encuentro de Dos Mundos" (o 500 Años de Resistencia Indígena), el Año de los Pueblos Indígenas de las NN.UU. (1993) y la Década de los Pueblos Indígenas, también proclamada por la ONU y que comenzó en 1995. Representantes indígenas de América Latina participan activamente (aunque no tan activamente como sus colegas de Norte América) en las discusiones del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre Pueblos Indígenas, que prepara una Declaración de los Derechos Indígenas (a ser considerada, es de esperar, en la Asamblea General en un futuro próximo), y han tomado parte brevemente en los debates en torno a la adopción del Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT (1989).
Como resultado, las organizaciones indígenas –y sus defensores promueven la creación de una agenda mundial para la defensa de los derechos de los pueblos indígenas antes de que sea demasiado tarde. Algunos de los principales temas de esa agenda son: El derecho a tierras y el reconocimiento de sus propios territorios. En vista de que las comunidades indígenas en América Latina han estado tradicionalmente vinculadas a la posesión de la tierra como recurso productivo básico, la pérdida de sus tierras ha llevado a una pérdida progresiva de su sustento y posibilidades de sobrevivir. Las tierras indígenas siempre han sido comunitarias y la actual tendencia a la privatización de lo que queda de esa propiedades comunes (el proceso comenzó bajo los regímenes liberales en el siglo XIX) está minando la base ecológica de las comunidades indígenas, ya sumamente frágil. México en los años 30, y Bolivia en los 50, entre otros países latinoamericanos, iniciaron reformas agrarias para favorecer a los pequeños campesinos (en su mayoría indígenas), pero en los años 90 comenzaron a aplicarse contrarreformas, que deterioran progresivamente la relación de las comunidades indígenas con sus tierras.
El derecho de los pueblos a la autodeterminación es entendido por las organizaciones indígenas mayormente como el derecho a la autonomía local y regional, y nunca ha sido interpretado como un derecho a la secesión o separación de Estados nacionales existentes. Los gobiernos de algunos países latinoamericanos están abiertos a ese tipo de reclamos, mientras que otros, como México, tienen un profundo recelo.

Los pueblos indígenas de América Latina ni buscan ni exigen la secesión de los Estados nacionales. Luchan por los derechos humanos, pero por más que derechos individuales iguales a los del resto de la población. A través de las nuevas constituciones y legislaciones progresivas buscan definir una nueva relación con los Estados nacionales, en la que sean garantizados sus derechos colectivos y reconocidas sus identidades. En ese sentido, los movimientos indígenas no son "nacionalistas", pero constituyen un desafío a la noción dominante de Estado-nación. Sus exigencias de autonomía territorial -en algunos casos- es una cierta forma de autodeterminación, pero no en el sentido que prescribe el derecho internacional. Los indígenas exigen un nuevo tipo de ciudadanía, que por tanto tiempo les fue negada. Algunas de las nuevas organizaciones indígenas tienen como objetivo el acceso al poder político, pero viendo que es improbable tanto a través de elecciones como de medios no democráticos la mayoría de ellas se limita a exigir una mayor participación política. Aun a efectos de obtener esos beneficios tan modestos como limitados será necesario que cambie la naturaleza del Estado-nación latinoamericano. [i]



[i] Revista Iberoamericana de Filosofía, Política y Humanidades. Año 3, Nº 7 Primer semestre de 2002. ISSN 1575-6823 http://us.es/araucaria.
Rodolfo Stavenhagen (El Colegio de México).

Las Relaciones Internacionales del Movimiento de los Pueblos Indígenas de América.



INTRODUCCIÓN

En América Latina y el Caribe hay entre 33 y 40 millones de indígenas divididos en unos 400 grupos étnicos, cada uno de los cuales tiene su idioma, su organización social, su cosmovisión, su sistema económico y modelo de producción adaptado a su ecosistema. Cinco países agrupan casi el 90% de la población indígena regional: Perú (27%), México (26%), Guatemala (15%), Bolivia (12%), Venezuela (2%) y Ecuador (8%). La población negra y mestiza afrolatina y afrocaribeña en la región alcanza unas 150 millones de personas, lo que significa alrededor de un 30% de la población total de la región. Con relación a su ubicación geográfica, se ubican especialmente en Brasil (50%), Colombia (20%) y Venezuela (10%).

La resistencia indígena multiforme ejercida durante cinco siglos, ha garantizado en primer lugar la supervivencia de los pueblos indígenas y de sus culturas y en segundo lugar la defensa de territorios indígenas. Esa resistencia generalmente dispersa, se ha conjugado hoy y generado movimientos indígenas de alcance orgánico y movilización nacional y con programas, coordinaciones, alianzas y solidaridades internacionales. La resistencia indígena es la base sólida y garantía del derecho de los pueblos indígenas pero, cabe preguntarse si se seguirá exigiendo el sacrificio del indio para que sobreviva su derecho.
Las relaciones étnico ‑ nacionales, están desempeñando un papel protagónico en el desenvolvimiento de los grandes acontecimientos mundiales de los últimos años y de la actualidad, tanto al interior de los estados, como en las relaciones internacionales. Frente a esta situación se toman a veces posiciones de conveniencia por parte de cada estado, agudizando los conflictos. Urge que se tomen posiciones de derecho sobre las cuestiones étnicas y que se reconozca los derechos de los grupos étnicos como base de unas relaciones internacionales y nacionales pacíficas.
Se globaliza la resistencia frente a la usurpación y colonización continuadas de tierras y territorios; la explotación de los recursos naturales por agentes externos y en dimensiones enormes, las represas, la contaminación y la degradación de los medios de vida y las culturas, causados por la destrucción de los ecosistemas. Se resiste contra amenazas globales para la supervivencia de los pueblos indígenas, que declaran a su vez por todo el mundo que son pueblos originarios, dueños legítimos de sus territorios tradicionales con los cuales están unidos vitalmente, pues para ellos no son simplemente un "recurso económico" sino un valor integral y espiritual, la vida misma, que podría ser también a largo plazo la vida de los demás habitantes del planeta.
En este contexto global, los estados no pueden ya pretender ser la única mediación legítima con los indios. Los pueblos indígenas no sólo exigen el derecho detener personalidad en los foros internacionales, sino que de hecho pueden hacerse presentes y se hacen presentes transcendiendo los límites de los Estados-nación y demostrando su calificación para asumir papeles centrales en la definición de un nuevo orden mundial. Si el proyecto contemporáneo de globalización partió creyendo que podría lograr la homogeneización mundial, aun borrando los Estados-nación, en realidad ha afirmado las diferencias, los saberes distintos y las identidades y ha multiplicado los centros y canales de comunicación.
Cada vez son más frecuentes los "embajadores indígenas", delegados que pueden servir como "canales" de comunicación y traductores para que la voz las autoridades propias de los indígenas, políticas y espirituales y la voluntad de las comunidades sea escuchada en cualquier escenario mundial y aunque a veces, por etnocentrismo, se les quiere asimilar a representantes con plenos poderes y se corre el riego deque sean utilizados para distorsionar o suplantar la voluntad de sus pueblos,  tienden más bien a ampliar el ámbito del liderazgo tradicional y a reivindicar los derechos y consensos colectivos, de manera que hacen entender que los acuerdos en que participan deben ser refrendados por sus comunidades.
La legislación internacional, que antes sólo consagraba los intereses de los más fuertes, expresa múltiples intereses, resultado de la diversidad de conflictos. La Declaración de Naciones Unidas, las Convenciones sobre derechos humanos, sociales y colectivos son fuentes de respeto a los derechos de los débiles. Aunque la juridicidad internacional está basada en los acuerdos entre  Estados y por ello limitada por intereses que temen el conflicto con los derechos de los pueblos indígenas, podemos destacar el esfuerzo de la Organización Internacional del Trabajo autora de los Convenios 107 y 169 sobre derechos indígenas. La OIT incluye en su dirección y en las delegaciones de los países, partes no gubernamentales, modelo que ‑ no por casualidad ‑ es más apropiado para tratar los conflictos propios de la postmodernidad.
 
Existen tres clases de movimientos sociales indígenas más o menos cívicos, permanentes y pacíficos (Máiz, 2004).
Los movimientos campesinos, con una identidad más clasista, popular y desarrollista, que suelen ser originarios de la Sierra, sobre todo de los Andes y de Guatemala.
Los movimientos de carácter más culturalista que participan muy activamente en las redes indigenistas, si bien tienen una presencia interna más limitada. Este segundo tipo de movimientos suelen ser muy reconocidos por los organismos internacionales y están integrados en los circuitos intelectuales, pero a veces tienen poco eco en la “sociedad civil global”.
Finalmente estarían los movimientos indígenas que responden al patrón de los movimientos sociales más clásicos (con relaciones internacionales densas y diversas)
 Éstos son aquellos movimientos que a la par de indígenas se articulan a un “tema” crucial y específico, que generalmente es el de la defensa de los derechos humanos y que al defender sus derechos civiles, económicos y culturales, añaden el reclamo de la identidad étnica —un ejemplo claro de este tipo de movimientos sería el de la CONAIE en el Ecuador. Es esta clase de movimiento el que cuenta con el espectro más amplio de apoyos por parte de las redes internacionales.
Los movimientos indigenistas han ganado un espacio permanente (a veces único y otras junto a otras militancias) en los organismos globales, regionales, multilaterales, y en la mayoría de los estados latinoamericanos (Zúñiga, 2004).

En la actualidad, una vez finalizados los ciclos de emergencia y ebullición de los movimientos indigenistas es posible observar ya algunos elementos que indican una normalización de lo que podría llamarse “la política indígena”. Las condiciones de este nuevo ciclo –o estadio- son tanto internas como ambientales. El factor autóctono es la construcción de una red indígena más autónoma y más capaz de la que existía hace una generación, tal como lo ilustra la presencia de un organismo internacional como el Fondo Indígena (que se dirige directamente a representantes de los pueblos indígenas). Respecto la variable externa cabe señalar una disminución de la atención internacional –fruto de la dinámica inestable de la opinión pública internacional que muchas veces está a merced de las alzas y bajas mediáticas sobre el  tema y a las respuestas parciales de algunos Estados respecto a estos temas –como por ejemplo la redacción de la Ley Indígena de México.

Estos cambios en los recursos y las oportunidades de los movimientos producen un impulsos o frenos a las campañas de apoyo y condicionan a los movimientos indígenas en dos direcciones distintas, a veces los “globalizan” y otras los abandonan y los redirigen hacia una dimensión más nacional –tal como sucede en estos momentos. Así, parece que hoy los movimientos indígenas participan cada vez más en las movilizaciones populares locales en contra del neo-liberalismo, como ocurre en México, Bolivia o Ecuador o en algunos movimientos políticos y sociales de inmigrantes. Y, en algunos casos, estos movimientos han llegado a participar directamente en la vida partidaria, como el caso del Pachakutic en Ecuador, de las plataformas indígenas presentes en los municipios de México y de Bolivia, o a través de cargos en Ministerios en diversos países andinos. Y en esta “batalla” aún no se sabe si van a triunfar las demandas más combativas y transformadoras de los pueblos indígenas, o si lo único que se va a conseguirse es el reconocimiento simbólico de la diferencia –
Tal como expone Assies (2004) al hablar de la victoria del “multiculturalismo liberal”. En este futuro  posible la espada de la globalización habría cortado el nudo gordiano de la política de la identidad dejando intactas las telas de la marginalidad social, más allá de los espacios políticos ganados. En este sentido es preciso apuntar que el desafío de lo transnacional en la lucha indigenista es la búsqueda de una realidad que se corresponda al lema histórico de los movimientos indígenas y que reza –“somos iguales (en la dignidad), somos diferentes (en lo identitario). [i]


[i]  Assies, Willem et al (2004): The challenge of diversity. Indigenous Peoples and Reform of the State in Llatin America. Amsterdam: Thela Thesis.
Brysk, Alison (2000): From Tribal Village to Global Village: Indian Rights and International Relations in Latin America. Stanford: Stanford University Press.
Brysk, Alison ed. (2002): Globalization and Human Rights. Berkeley: University of California Press.
Programa de Cooperación Internacional Jornadas "Pueblos Indígenas de América Latina" Barcelona, 27 y 28 de abril de 2005
Máiz, Ramón (2004): “La construcción política de identidades indígenas en América Latina” En: Martí i Puig, Salvador y Sanahuja, Josep M. eds. Etnicidad, descentralización y gobernabilidad en América Latina.
Salamanca: Ediciones de la Universidad de Salamanca.
Martí Puig, Salvador (2004): “La emergencia y el impacto de los movimientos indígenas en América Latina. Algunas claves interpretativas desde lo local y lo local” En: Martí i Puig, Salvador y Sanahuja, Josep M. eds. Etnicidad, descentralización y gobernabilidad en América Latina. Salamanca: Ediciones de
La Universidad de Salamanca.
Tarrow, Sidney. (1997) Poder en movimiento. Movimientos sociales, acción colectiva y política de masas en el estado moderno. Madrid: Alianza. Van Cott ed. (1994): Indigenous Peoples and Democracy in Latin America. New York: St. Martin's Press.
Zúñiga, Nieves (2004): “El movimiento indígena en América Latina: de objeto a sujeto” En: Martí i Puig, Salvador y Sanahuja, Josep M. eds. Etnicidad, descentralización y gobernabilidad en América Latina. Salamanca: Ediciones de la Universidad de Salamanca.
Campaña en Solidaridad con los  PUEBLOS INDIGENAS de AMERICA.
Manifiesto: Territorio, Cultura y Vida.)